La lucha de la belleza femenina


Las investigaciones dicen que mientras las mujeres tienden a subestimar su atractivo, los hombres se muestran demasiado benevolentes con el suyo. ¿Por qué esta diferencia? Se podría pensar que esto es un reflejo de los desequilibrios de poder a favor de los hombres. Pero hay otra explicación más simple: las mujeres se preocupan más porque su apariencia acarreará más consecuencias para ellas.


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Durante muchísimo tiempo, los estudios indicaron que los hombres tenían una autoestima más alta que las mujeres. Sin embargo, hay evidencia que la brecha se ha reducido bastante. Por ejemplo, una investigación realizada en el año 2011 en la Universidad de Basilea encontró que las mujeres jóvenes tenían tanta autoestima como los hombres de su misma edad. Pero a pesar de esta mayor autoestima, las mujeres siguen sin sentirse bien acerca de su apariencia. Esta desconexión puede atribuirse, al menos en parte, a las preocupaciones por su imagen corporal.


¿Por qué las mujeres se preocupan más por su apariencia?

La razón principal de porqué las mujeres muestran más preocupación por su imagen corporal, es por la forma en que serán evaluadas. Durante toda la evolución de la especie humana y hasta nuestros días, los hombres han preferido a mujeres más jóvenes (o con aspecto más juvenil) y esto tiene dos motivos fundamentales. Primero, cuanto más joven es la mujer, más años de vida reproductiva, por tanto, el hombre podrá dejar mayor descendencia. Y segundo, cuanto más joven más cantidad de años tendrá para cuidar a esa descendencia, recordemos que las expectativas de vida de hace miles de años eran muy diferentes a las actuales.


Si bien la selección natural sexual afectó a ambos sexos, sin duda que ha hecho esforzarse más a las mujeres. Esto es consistente con una variedad de estudios que indican que, por ejemplo, para tener éxito en una cita, la apariencia física y la edad son mucho más determinantes para las mujeres que para los hombres.

Pero aquí hay otro aspecto a destacar, por lo general, las mujeres gastan buenas cantidades de dinero en cosméticos y otros productos y servicios que mejoren su apariencia física. Se podría pensar que esta es una prueba de la inseguridad sobre su aspecto producida por la carga de ser evaluada por los hombres en función de su apariencia. Sin embargo, no es muy común que los hombres alienten a sus parejas a esforzarse por mejorar su belleza, es decir, no es muy habitual escuchar a un hombre decirle a su novia que gaste más tiempo y dinero en su apariencia.
Lo cierto es que la inseguridad de las mujeres acerca de su apariencia no está tan impulsada por los hombres.

Esto lo vemos, por ejemplo, en la diferencia entre el ideal de delgadez que los hombres encuentran como atractivo en las mujeres y las pautas de delgadez que por lo general las mujeres desean. Estas pautas suelen ser de una mayor delgadez que la deseada por el sexo opuesto, y la razón que impulsa a este tipo de preferencias es el afán por vencer a su competencia, o sea, las otras mujeres.